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La memoria y el árbol consiste en la producción de objetos intervenidos mediante los procedimientos técnicos de la marquetería, un antiguo oficio de procedencia europea e inspiración islámica, que se ocupa del revestimiento y la decoración de muebles de estilo mediante finas láminas de madera. A partir de la herencia y el aprendizaje de este oficio en extinción, la obra se constituye en una plataforma artística que se propone resignificar objetos hallados (muebles, cofres, libros, valijas) como soportes de nuevas imágenes, que vinculadas a la historia de los ascendentes familiares de la artista evocarán su condición de exiliados y sobrevivientes de las dos guerras.